EXPOSICIONES


FRANCISCO DE ASÍS

Según el libro EL BAJÍSIMO

Christian Bobin


Tantos santos como maneras de mariposear en torno a la luz. Santos con las alas ricas como el terciopelo, santos con alas de libélula, santos con antenas largas, con patas finas.

Es un hombre del aparato eclesial y es, tomándolo prestado de la jerarquía militar eclesiástica, por lo que nombra a su Dios: el Altísimo. Llamar así a Dios es olvidar la impaciencia de Cristo cuando aparta a los apóstoles que discuten, para dejar lugar a los niños. Es olvidar que nada puede conocerse del Altísimo, sino por el Bajísimo, por ese Dios a la altura de la infancia, por ese Dios a ras de tierra en las primeras caídas, con la nariz en la tierra.

Los hombres en el comienzo tenían algunos problemas para acercarse a Dios. Dios en el comienzo tenía algunos problemas para acercarse a los hombres. Y en el siglo décimo tercero están aún en el comienzo. En el vigésimo siglo no hemos adelantado mucho, no hemos hecho más que dar unos pasos.

Dios. Ese viejo Dios, esta antigua vela de Dios encendida por la oscuridad de los siglos, ese fuego fatuo rojo sangre, esa mísera vela apagada por todos los vientos, nosotros, gentes del vigésimo siglo, no sabemos qué hacer con él. Somos gente de razón. Somos adultos. Ya no nos alumbramos con velas.

Creímos durante algún tiempo que las Iglesias nos librarían de Dios. Están hechas para eso. Las religiones no nos molestan. Las religiones son engorrosas y la pesadez más bien nos tranquiliza. Es la ligereza la que nos horroriza, esta ligereza de Dios en Dios, del espíritu en el espíritu. Y entonces nos hemos ido de las Iglesias. Hemos hecho un largo camino. De la infancia a la edad adulta, del error a la verdad. Sabemos ahora dónde está la verdad. Está en el sexo, en la economía y en la cultura. Y sabemos bien dónde está la verdad de esta verdad. Está en la muerte. Creemos en el sexo, en la economía, en la cultura y en la muerte.

La clave de todo remite a la muerte, que rechina sus dientes apretados sobre su presa, y miramos los siglos pasados desde lo alto de esta creencia, con indulgencia y menosprecio, como todo lo que se mira desde arriba. No podemos culparlos por sus errores. Eran sin duda necesarios. Ahora hemos crecido. Ahora no creemos más que en lo que es poderoso, razonable, adulto –no hay nada más pueril que la luz de una vela temblando en la noche.

Religión es lo que une y nada es menos religioso que el odio: él reúne a los hombres en multitudes bajo el poder de una idea o de un nombre, mientras el amor los libera uno a uno por la fragilidad de un rostro o de una voz. Francisco de Asís va a Palestina a hablar de un Dios que asusta a las multitudes y molesta a las Iglesias. Cuenta a los guerreros las mismas cosas que a los gorriones. No habla para convencer: convencer es todavía vencer, y él no busca más que el triunfo del canto frágil, sin armadura de hierro ni de lengua.

Esperáis del amor que os colme. Pero el amor no colma nada –ni el hueco que tenéis en la mente, ni ese abismo que tenéis en el corazón. El amor es vacío más que plenitud. El amor es la plenitud del vacío. Es, os lo recuerdo, una cosa incomprensible. Pero aquello que es imposible de comprender es muy simple de vivir. Llega una hora en la que lo que un hombre ha hecho de su vida se derrumba sobre él y lo asfixia. Creías hacer tu vida y he aquí que tu vida te deshace. Es un infortunio como éste el que espera a Francisco de Asís a su vuelta de Palestina.

Alabado seas por nuestra hermana la muerte –aquél que ha escrito esta frase, aquél que tiene corazón para pronunciarla, está, a partir de ese momento, lo más alejado de sí mismo y lo más cercano a todo. Nada más le separa de su amor, porque su amor está en todas partes, hasta en aquella que acaba por quebrantarlo.

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NAVIDAD

 

 


DOS PROYECTOS SOLIDARIOS

AGUARICO Y MILANGE


Además de las ayudas que hacemos en nuestro entorno de Pamplona, en familias o personas necesitadas aquí, también queremos mantener nuestra atención a personas y lugares lejanos a nosotros, pero siempre cerca de nuestro interés.

Somos ciudadanos del mundo, de la “casa común”, que dice el Papa Francisco. Queremos ser “católicos”, es decir, universales. Atentos a tender una mano a personas que pueden mejorar su vida con nuestra colaboración.

En los dos últimos años estamos apoyando pequeños proyectos educativos, sanitarios, culturales, en lugares tan diversos como Mozambique y Aguarico, éste en la selva amazónica ecuatoriana.


AGUARICO. AMAZONIA ECUATORIANA

Desde el año 1952 hay capuchinos navarros en las selvas amazónicas ecuatorianas que limitan con Colombia y Perú. A esa misión se le llamó con el nombre de uno de sus ríos: Aguarico.

Han pasado por allí, algunos murieron en ese lugar, decenas de misioneros, religiosos/as, pero también no pocos jóvenes laicos que nos acompañaron en el trabajo por unos meses, o unos años. Aunque ahora la iglesia local está compuesta mayoritariamente por agentes ecuatorianos, todavía está allí un pamplonica de obispo, Jesús Esteban Sádaba, y unos pocos capuchinos de esta tierra.

Aquella zona amazónica, que durante muchos años estuvo muy poco habitada y casi exclusivamente con indígenas selváticos, hace unos años cambió de rostro. La explotación petrolera ha transformado la región, su economía e incluso su población.

Desde aquí seguimos apoyando a los misioneros, sobre todo en los lugares de la selva profunda, allí donde no llegan todavía los servicios sociales, ni el eco del petróleo. Sostenemos obras como pequeños hospitales o dispensarios médicos en la selva; también ayudamos con materiales educativos o becas a familias indígenas que todavía no disponen de economía propia para ello.

Este año, por la urgencia en la ayuda a los afectados por el terremoto en Ecuador, no pudimos enviar la ayuda indispensable a estas gentes. Ojala que en la segunda parte de año encontremos aquí gente amiga que les tienda una mano.


MILANGE. MOZAMBIQUE

El año 2004 cinco religiosas clarisas mexicanas y dos mozambiqueñas, fundaron un pequeño monasterio en una zona campesina africana. Viven en un rincón insignificante de África, un  Distrito de la Provincia de Zambezia, llamado Milange, en Mozambique, el noveno país más pobre del mundo. Milange, cuenta con unos 22.000 habitantes.

Después de la independencia de Portugal en 1975, el país ha estado en guerra hasta 1992. Como consecuencia, además de la pobreza que traen las guerras, las escuelas no funcionaban en las zonas rurales. Hoy, en la mayoría de las aldeas sólo se puede estudiar hasta 7º curso, después tienen que buscar otros lugares para seguir sus estudios.

Las religiosas nos escribían: Hemos visto que en esta situación dolorosa, quien más sufre las consecuencias, son las chicas, muchas veces, víctimas de abuso sexual, no faltan casos en que son los propios papás que obligan a las hijas a vender el propio cuerpo para conseguir un poco de dinero,  se han dado situaciones en que, incluso las entregan a los traficantes de órganos.

Es este triste panorama que nos llevó a concebir la idea de construir una pequeña casa de acogida para ofrecerles hospedaje y todo lo necesario para su formación académica, humana, moral, técnica y espiritual.

En 2009, el proyecto se convirtió en realidad inaugurando el lugar que, llamamos “Santa Verónica” acogiendo el primer grupo de 11 jóvenes entre 8ª. y 12ª clase, cada año, las solicitudes de ingreso aumentan, el próximo curso admitiremos en “Casa Santa Verónica” hasta 30 jóvenes. Ni la casa ni nuestras posibilidades económicas dan para más.

Hasta ahora, los resultados han sido bastante positivos, las jóvenes que han concluido la 12ª. clase regresan al seno familiar y se desenvuelven en la sociedad de forma digna y madura. Con el 10º año pueden ser maestras rurales y con el 12º curso pueden acceder a la universidad; o con algunos cursos complementarios pueden ejercer de maestras.

Cultivamos la tierra principalmente el maíz que, junto con otras especies, es la base de la alimentación del mozambiqueño; se cuida también el cultivo  de hortalizas, las mismas jóvenes, en la distribución del horario, destinan tiempo para el trabajo de la tierra. También reciben en casa cursos de Corte y Confección, bordado, manualidades, etc… todo aquello que les puede ayudar para el futuro.

Esta es la razón por la que necesitamos construir un salón multiusos que sirva de estudio, para recibir los cursos de costura, manualidades, biblioteca, etc…

En este momento, la aspiración a contar con un mejor local ha sido cubierta. Pero sigue siendo necesaria la ayuda para gastos elementales de esa educación que las familias no pueden sostener.

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SAN ANTONIO. 75 AÑOS – 1940/2015

En junio de 1940 se inauguró la iglesia de San Antonio. Hace, por tanto, 75 años.

Con esta ocasión hemos instalado, al fondo de la iglesia, una pequeña exposición fotográfica que irá recorriendo, en diversas etapas, algo de lo que han sido esos 75 años de vida. Serán apenas unos destellos de lo que ha sido una trayectoria rica en espiritualidad y muy diversas acciones culturales y sociales.

A través de las imágenes podremos evocar tareas tan distintas como las que se llevaron a cabo dentro o a partir de la iglesia (culto, actividades religiosas fuera de ella, etc.); otras que partieron la de creación de la ESCOLANÍA DE SAN ANTONIO, más tarde de la JUVENTUD DE SAN ANTONIO, etc. Labores que tenían que ver con la enseñanza, la música, el flocklore, los deportes…

Les invitamos a todos a visitar esas diferentes exposiciones que recogerán esa larga vida y actividad de los amigos de San Antonio en Pamplona. Les proponemos también participar activamente en las exposiciones trayendo fotografías que se refieran a esos años y sus tareas.


1ª EXPOSICIÓN. San Antonio en el 2º Ensanche

IGLESIA/CONVENTO DE SAN ANTONIO 

A comienzos de 1937, año en que se inicia la expansión de la ciudad en el llamado Segundo Ensanche, los capuchinos alquilaron una vivienda en el nº 37 de la llamada Avenida de Franco (Baja Navarra), donde el 10 de abril abrieron, en su parte baja, una capilla dedicada a San Antonio. Residían allí 8 religiosos y era dependiente de la Parroquia de San Agustín. Acudían a la capilla, sobre todo, los primeros habitantes de la Colonia Argaray, pero también de otras zonas de la ciudad, e incluso de pueblos cercanos. El éxito de asistencia lo certifican las comuniones dadas: 45.000 ese año y 47.000 al siguiente. Los religiosos residieron allí tres años y tres meses, hasta la construcción de la iglesia/convento de San Antonio.

Por una serie de circunstancias, ajenas a los capuchinos, la iglesia de San Antonio no pudo levantarse en los solares adquiridos por dos veces (Avda Franco y luego otro en Carlos III) y al fin se aceptó el que sería definitivo.

El 13/6/1939 se bendijo la primera piedra el nuevo edificio. El obispo de Pamplona, D. Marcelino Olaechea, cedió la distinción al General de los capuchinos, P. Donato de Welle, de visita en la ciudad. Se hizo en presencia del alcalde de la ciudad y los directores de los periódicos locales, además de numerosos capuchinos y amigos de la orden.

Las características externas del edificio (fachadas, alturas, materiales, etc.) se acomodaron a las ordenanzas municipales para los nuevos edificios del 2º Ensanche. Los planos correspondieron al Arq Modesto López Otero, por entonces Director de la Escuela de Arquitectura de Madrid. La obra la dirigió el pamplonés Sr. Francisco Garraus, como arquitecto de la empresa constructora “Huarte y compañía SL”.

Félix Huarte prometió entregar el edificio terminado en el plazo de un año, para la fiesta de S. Antonio de 1940. Sn embargo, la declaración dela Guerra Mundial, en septiembre de 1939, con la consiguiente escasez de algunos materiales, como el hierro, o el racionamiento de los combustibles, no permitieron cumplir los pazos. En todo caso, fueron muy pocos días, pues la obra terminada se bendijo el 28 del mismo mes de junio de 1940. Sin duda constituyó todo un alarde de eficiencia en ese tiempo.

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2ª EXPOSICIÓN. La Escolanía San Antonio

ESCOLANÍA SAN ANTONIO

Fundada el 1 de septiembre de 1940, como una institución artística y religiosa. Tenía dos funciones principales:

  • Solemnizar el culto de nuestra iglesia, también en cualquier otro lugar donde fuera invitada.
  • Ofrecer conciertos de música folclórica o clásica.

Se inició con 32 niños y llegó a tener más de 60, interpretando polifonías a cuatro voces blancas. Más tarde contó con un coro paralelo de voces graves, a partir de los integrantes de la Juventud de San Antonio, es decir, de los excolegiales que seguían adheridos a este lugar. Llegó a interpretar más de 300 piezas musicales diferentes y tenía en programa permanente más de 150 aprendidas de memoria.

La Escolanía estuvo en lo más alto de las agrupaciones infantiles de su tiempo en Navarra, tanto por la calidad de su catálogo musical e interpretación, como por la infinidad de conciertos ofrecidos en Navarra, España y varios países europeos.

En esta primera exposición mostraremos algo de su ejecutoria musical, dejando para otra su sección folclórica de dantzaris, txistularis; las secciones deportivas; etc.

LITURGIA / ARTE

La Escolanía embelleció, durante decenas de años, el culto de nuestra iglesia, pero también en otras de muchos lugares. Participó en misas, bodas, celebraciones navideñas, en procesiones especiales de Navidad o Semana Santa, Olentzero, etc.

No se contentó con eso. Llevó su buena música a más de 60 pueblos de nuestra provincia y a otros lugares de España (como ilustramos en una de las fotos de la exposición). Participó en fiestas patronales, celebraciones especiales, cantamisas. Lo hizo en numerosos concursos musicales de Pamplona y Navarra; siempre con una gran aceptación. Basta mirar su diario de campaña para comprobar cómo se agolpaban las solicitudes para su concurso, sobre todo en las décadas de los años 50/60.

PROMOTORES DE NAVARRA

La Escolanía de San Antonio fue una expresiva promotora de Navarra fuera de nuestra geografía.

Ya en 1950 participó en París en un Congreso Internacional de Pueri Cantores. Varias veces en Lourdes. Desde entonces, las intervenciones lejos de la geografía foral se intensificaron. El año más “movido” fue el de 1963. Participaron en una gran gira por España, con actuaciones brillantes en Madrid y Santiago de Compostela.

Pero el viaje más inolvidable fue el que les llevó a Italia, en abril de ese mismo año. Fueron parte del Congreso de Loreto entre doce coros internacionales. Actuaron en su Teatro, pero también por sus calles y plazas. Luego intervinieron de varios lugares de Roma, entre otros en la Embajada de España. Pero también pasaron por Venecia, Trento, Milán, etc. Por fin,  llegaron a Padua, a la Basílica y los lugares de vida de nuestro San Antonio.

MÚSICA Y FOLCLORE

La Escolanía, que solía incluir en sus conciertos música de muy diversos lugares del mundo, era, ante todo, propagandista de su folclore. Pronto unió a sus cantores un grupo infantil de dantzaris y txistularis que solían acompañarles en todos sus viajes y exhibían sus habilidades sobre todo en lugares públicos: plazas, calles y desfiles festivos.

Los canales de Venecia, las escalinatas del Vaticano, las calles de ciudades como Loreto, Padua, Trento. Lourdes, Santiago, Madrid, Zaragoza, Logroño…etc. se sorprendieron alguna vez con los sones del txistu. Los capuchinos Hilario Olazarán y el mismo Director de entonces en la Escolanía, José Luis Ansorena, consiguieron buenos discípulos entre los chavales pamplonicas.

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3ª EXPOSICIÓN. Veranos & Fiestas

AGRUPACIÓN ARTÍSTICA SAN ANTONIO

La ESCOLANÍA dio un paso adelante cuando se sumaron a sus actividades los jóvenes que habían terminado los estudios, pero que pasaron a formar, a partir de 1955, la llamada JUVENTUD San Antonio. Con unos y otros, en 1956, se formó lo que llamaron: AGRUPACIÓN ARTÍSTICA SAN ANTONIO.

El agregado de jóvenes en diversas edades permitió añadir a las tareas de años anteriores un desarrollo mayor. La Escolanía de voces infantiles se convertía a veces en ORFEÓN. Evolucionaron y mejoraron también las otras actividades: dantzas, txistu, jockey sobre patines… Además de otras prácticas deportivas que expondremos en una próxima exposición.

Así, en la Navarra de los años 50/60, la Agrupación ofrecía una especie de “menú de fiestas” que tuvo una gran aceptación en muchos pueblos navarros. Los concejos o ayuntamientos podían pedir “a la carta”: música vocal para sus actos religiosos; una función cultural con actuaciones corales, dantzas y txistularis que solían comenzar por el recorrido de las calles; exhibiciones de habilidades de patinaje y un partido de jockey sobre patines…

El éxito de esa oferta la demuestran las más de 40 salidas anuales, además de las actuaciones en Pamplona que la Agrupación hace para el año 1958.

EXCURSIONES Y CAMPAMENTOS

Los escolanos desenvolvían sus actividades (clases, ensayos…) en espacios físicos muy reducidos dentro del convento. Además, tenían un ritmo de estudios y actividades muy exigente en cuando a horarios y dedicación. Por eso, desde muy temprano, los responsables capuchinos ofrecieron a los niños la participación en diversas actividades exteriores.

Ya resumimos aquellas referentes a la música (participación en festivales o concursos) en numerosos lugares de la ciudad, en pueblos navarros, pero también en expediciones a diversas ciudades españolas o extranjeras. Tales giras suponían un gran aliciente y representaban un factor cultural de gran interés para los estudiantes.

Muy pronto también comenzaron ciertas actividades que no llevaban consigo ninguna preparación o ejercicio de exhibición, en música o deporte, sino la mera práctica del descanso y también el conocimiento a través de los viajes. Eran muy celebradas las excursiones hacia puertos de mar: Donostia, Hondarribia, etc.

Sin embargo, la actividad recreativa que requirió más organización y trabajo, pero también la más celebrada, solían ser las tandas de campamentos en el “raso” Urbasa, en las cercanías de “la casa de los capuchinos”, para aprovechar su pequeña pero preciosa piscina… Los campamentos exigieron una compleja articulación de colaboraciones voluntarias de la juventud antoniana, de padres o amigos de los estudiantes, de donantes anónimos…

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4ª EXPOSICIÓN. El deporte & San Antonio

El año 1955 se funda la Asociación de Antiguos Alumnos de la Escolanía, que se llamará más tarde JUVENTUD de SAN ANTONIO. Su primer presidente, Andoni Santamaría, fue el impulsor principal, junto al capuchino Isidro Ansorena, por entonces Director musical, también, de la Escolanía.

En una Pamplona (y Navarra) todavía con escaso desarrollo popular en los deportes, la JUVENTUD S. Antonio, promovió una serie de actividades deportivas (atletismo, futbol, ciclismo, baloncesto, patinaje, hockey sobre patines, balonmano…) que tuvieron diferente acogida y, por lo tanto, vigencia. De todas ellas dejamos alguna constancia en esta parte de la Exposición – Deportes.

La primera en desarrollarse fue la dedicada al patinaje, como vimos en la Exposición anterior. Tanto la exhibición de habilidades y destrezas sobre patines, como los partidos a Hockey eran actividades que se ofrecían en el programa habitual de fiestas populares.

El año 1956, Gabriel Villanueva fue el promotor principal de lo que iba a ser la modalidad que más renombre y duración iba a tener de entre todas las comenzadas: la sección de BALONMANO SAN ANTONIO que más adelante, ya de forma autónoma, daría pie al Club del mismo nombre, de gran trayectoria nacional e internacional.

PATINAJE / HOCKEY SOBRE PATINES

A partir de 1955 comienzan a practicarse dos modalidades hermanas: carreras de patinaje y Hockey sobre patines. Varios de sus practicantes alternaban entre ambos estilos.

En 1958 se celebró, de la forma más modesta, en la Calle San Fermín, el Primer Circuito de Patinaje San Antonio. Tuvo éxito de público y participantes, de manera que dos años después ya se celebró en la Calle Carlos III, entre la calle S. Fermín y la actual Castillo de Maya. Un marco espléndido que conoció días de grandes afluencias de público y la participación de destacados deportistas. En los años 1961/6 el circuito tuvo sus años de esplendor con grandes demostraciones diurnas o nocturnas en la Plaza del Castillo.

A falta de lugar propio, los patinadores solían entrenar en el patio de los Maristas. Los antonianos obtuvieron buen número de trofeos, tanto en los circuitos de Pamplona, como en participaciones fuera de ella, por ejemplo en los Campeonatos de España en Madrid, etc.

La práctica del patinaje fue popular durante muchos años, no solo el circuitos, sino incluso en carretera. Jóvenes antonianos hicieron varios años la peregrinación a Javier de ese modo.

En cuanto al equipo de jockey, tuvo también un rápido desarrollo. En 1957 ya participaron en un torneo local; al año siguiente en el campeonato de España de segunda categoría. El año 1960 se formó un equipo juvenil y el de mayores se proclamó campeón de España de segunda.

Parece un prodigio que del patio angosto de este convento pudieran surgir tantas y tan magníficas iniciativas deportivas. Signo indudable de la valía de los directivos y jóvenes de aquella JUVENTUD.

BALONMANO SAN ANTONIO

La Federación Navarra de Balonmano recibió en el mismo día la inscripción de sus dos clubes más reconocidos en sus comienzos: San Antonio y Anaitasuna. El equipo participó ya en la Liga Regional de 1957/8. Gabriel Villanueva, el gran animador de los comienzos, jugó y entrenó al equipo durante casi dos décadas.

Sin instalaciones propias, San Antonio debía alquilar o solicitar diversas pistas para disputar sus partidos: Santa María la Real, Euskal Jai, Ruiz de Alda… Tampoco podía contar con una cantera propia, de manera que puso sus monitores en colegios como Maristas, Redin, etc.

A comienzos de los 60, con el crecimiento de la sección en varias categorías, surgieron los problemas económicos para su mantenimiento, la lucha por los patrocinadores que se fueron turnando… En 1972 logró el acceso de División de Honor. Lo que siguió después es más conocido por muchos.

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5ª EXPOSICIÓN. Navidad. San Antonio

La Navidad fue sin duda la época anual de más actividad musical y cultural de la Escolanía. Por su parte, también de la Juventud San Antonio lanzó iniciativas navideñas que tuvieron un gran éxito.

Hemos de recordar que en los inicios de los años 50, en Pamplona, apenas había actividades especiales populares durante esta época, fuera de las específicamente religiosas. No eran comunes costumbres que luego se han impuesto, como el árbol de Navidad, o los embellecimientos luminosos ciudadanos; apenas se daban adornos especiales en comercios privados. La Navidad no estaba en la calle. Incluso el belén familiar era poco frecuente.

Pero los dirigentes capuchinos de la Escolanía y la Juventud bebían de dos fuentes muy navideñas. Francisco de Asís fue el inventor del Belén viviente y un enamorado del Nacimiento. Los capuchinos combinaban esa tradición propia, con otras de raíz eminentemente popular.

Por eso la Escolanía y la Juventud San Antonio fueron, sin duda, los grandes animadores navideños de esos años. En sus diarios se acumulan participaciones en concursos de villancicos, recitales en el Hospital, fábricas, parroquias, o en tantos otros lugares de la ciudad. Muchas veces acompañados de los dantzaris, o de cuadros teatrales al uso.

OLENTZERO una creación SAN ANTONIO

El tiempo es como el olvido. Y muchos olvidaron ya que una tradición navideña, hoy muy arraigada en nuestra ciudad, fue creación propia y exclusiva de los capuchinos y jóvenes de San Antonio. Por esos años, el P. Isidro de San Sebastián (José Luis Ansorena) lanzó la idea de poner en las calles pamplonesas una tradición que se mantenía en pueblos de la montaña navarra: el Olentzero. No nació sin problemas, tal como vemos en su Diario.

En 1956 la Asociación de Antiguos Alumnos de San Antonio, (luego Juventud San Antonio) organizaba la caravana navideña Olentzero. Tras muchos días de preparación, llegó la prohibición del Gobierno Civil en vísperas de salir, el día 23. Pero los de la Asociación, con Santamaría a la cabeza, no se rindieron. Toda la mañana y hasta media tarde del 24 la gastaron en entrevistas con el Gobernador, el Alcalde, concejales, el arzobispo… No fue posible.

El año siguiente, se consiguió al final autorización para sacar el Olentzero a la calle, … pero sin Olentzero. Dice en su Diario José Luis Ansorena: Fue una caravana navideña vasca, pero sin permiso para exhibir el muñeco. El éxito de público fue sorprendente. Una buena parte se llevó una gran desilusión porque soñaba con no sé qué carrozas. Lo cierto es que se han cumplido nuestros deseos y el Olentzero ha salido felicitado por el alcalde y otras personalidades.

Al año siguiente, anota Ansorena en su diario: Olentzero organizado por los AA AA de la Escolanía. Intervienen los niños. En la caravana, como novedad, un nutrido grupo de acordeones. El desfile navideño ha cuajado de verdad.

Y, por fin, en 1959 escribe: Caravana navideña Olentzero por las calles de Pamplona. La Escolanía interpreta villancicos, entre los que se han incluido este año algunos en castellano. Gran éxito. Buen aguinaldo. Buena organización.

Tal fue el comienzo.

PERSONAJES EN LA NAVIDAD

Promover y mantener actividades populares suele ser siempre cosa de muchos. Sin embargo, aunque reconozcamos lo injusto que es destacar solo a algunos, muchos recuerdan a tres personas que tuvieron un empeño especial, ideas y tenacidad, para sacar adelante aquellos proyectos.

El P. Hilario Olazarán podría ser muy bien figura de proa en aquella nave musical y cultural. Su inconfundible figura (hábito o traje, barbas blancas, txistu y tamboril, txapela o pelliza) acompañó en cientos de recitales aquí o en el extranjero. En el Olentzero fue una figura tan conocida como el carbonero de los bosques.

Antonio Santamaría que estuvo en los orígenes del Olentzero y lo acompañó mientras vivió.

José Luis Ansorena (P. Isidro de San Sebastián), animador incansable en la recuperación y mantenimiento de las mejores tradiciones de nuestro pueblo.

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